La Herencia de Francisco “Tito” Ávila

La Herencia de Francisco “Tito” Ávila

Por: José Francisco Ávila

 

En su libro “Sueños de mi Padre,” el presidente electo Barack Obama, comparte que sus padres se separaron cuando él tenia dos años y se divorciaron en 1964. Obama formó una imagen de su padre ausente a través de las historias contadas por su madre y sus abuelos. Él vio a su padre solamente una vez más, en 1971, cuando el fue a Hawaii de visita por un mes. Para el  hijo, él se había convertido en un fantasma, una figura opaca descrita como brillante, carismático, dignificado, con una voz profunda de barítono[1]

 

La historia me condujo a reflejar cuan afortunado fui de haber crecido con mi padre y aun más importante, apreciar los grandes valores que él inculcó en mí y mis hermano(a), tales como el orgullo de ser Garifuna. El elogio más grande que he recibido fue cuando me encontré con Don Lauro Agapito Álvarez en 1997, a quien no veía desde que salí de Honduras en 1969 y él me comento “He oído que la gente expresa sorpresa por lo que usted y su hermano están haciendo por los Garifunas en los Estados Unidos,  pero a mi no me sorprende porque sé que ustedes está siguiendo la herencia de su padre“

 

Esa herencia incluyo la administración del  Jeanette Hall en La Ceiba, que era el único lugar en donde los Garinagu podían bailar en los años 60, porque aun cuando podían trabajar como camareros y meseros en lugares como el Salón el patio, el Casino Atlántida, etc. ¡Su dinero no era no les permitía ser admitido, debido a el color de su piel!

 

Su herencia fue ser un miembro fundador del club deportivo  Malecón, el primer equipo de fútbol Garifuna en  La Ceiba para brindarle oportunidad a los jóvenes Garifunas con habilidades atléticas de participar en el deporte organizado porque no se les  permitía en “la liga”.

 

Dicha herencia también incluyó las excursiones marítimas que  patrocinaba de La Ceiba  a Trujillo durante semana santa y Navidad porque los Garifunas que residían en  La Ceiba eran de Colon y no podían viajar a sus aldeas a compartir con sus familiares pero una vez en Trujillo, podrían encontrarse con ellos.

 

Orgullosamente le cuento a amigos y a conocidos que aprendí el significado de la familia gracias a mis abuelos Garifunas en Trujillo. ¡También les digo que no es ninguna coincidencia que mi hermano se recibió como  ingeniero porque mi abuelo paterno que fue originario de Punta Gorda, Roatan fue maquinista de  embarcaciones, al igual que mi padre y que yo me recibí en Comercio porque mi abuela paterna,  mi padre y  mi madre fueron micro empresarios en Trujillo y en La Ceiba! Es decir la herencia sigue encendida.

 

Lo qué sorprendió a la gente fue oír que mi hermano y yo organizamos la Primera Reunión Cumbre Garifuna en julio de 1991 aquí en Nueva York  y el segundo en Los Ángeles, California, en 1992. Que como resultado de esos dos acontecimientos, pudimos participar en la  organización junto a otros Garinagu el Comité para la Conmemoración del 200 Aniversario del Establecimiento de los Garifunas en América Central o el Bicentenario Garifuna, en abril de 1997. El hecho de que creamos el primer sitio Web dedicado a la Cultura Garifuna (WWW.garifunaworld.com) en 1996, o  que produjimos los Primeros Premiso Musicales Mundo en 1998. Se impresionan que a pesar de nuestros logros, nosotros nunca hemos negado quiénes somos y continuamos envueltos con la comunidad Garifuna y estamos participando en la organización de al Gira Garifuna a su  tierra natal, San Vicente y las Granadinas, de donde exiliaron a nuestros ancestros hace 211 años a la isla Roatan ¡debido a el color de su piel! 

 

Estoy seguro que si mi padre estuviera vivo, él sería el primero en hacer su reservación para el viaje y estaría orgulloso que su herencia vive. Todo aquel que conoció a mi padre, como Don Lauro, sabe que él fue un hombre orgulloso de quién  era y velaba por el Pueblo Garifuny ésa es la herencia que mi querido padre, Francisco Ávila Mena (Alias Tito), heredo a sus hijos.

 

[1] Merida, Kevin (2007-12-14). “The Ghost of a FatherWashington Post

José Francisco Avila
www.newhorizoninvestclub.com

 

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